Vivir sin pronombres

Vivir sin pronombres, entregados al destino,

no es vida. Es miseria humana embrutecida.

Es vivir sin color, con el alma dolorida,

sin luz, sin esperanza, sin ilusión, sin tino.

 

El alma solo sabe llorar su triste sino,

rendida al abandono de quien de sí se olvida.

No deja de quejarse de su propia herida

sin comprobar siquiera que siempre hay camino.

 

No es bueno castigarse a vivir de esta manera,

lamento con lamento, siempre como alma en pena,

sin dar opción a ser. Siempre con dolor por fuera.

 

Y por dentro… el vacío de una luna llena.

Sin espacio al amor, al sueño, a la quimera,

al caminar junto a otro en busca de vida plena.

Anuncios

Vengo de perder

Vengo de perder una guerra sucia.

De perder una guerra

que nadie declaró.

Vengo de perder una guerra fría.

De perder una guerra

que alguien diseñó.

Vengo de perder una guerra…

que no tuvo vencedor.

Vengo de perder una guerra…

que si tuvo perdedor.

Fui declarado muerto

por quien la vida me dio.

Todo, entre nosotros, se extinguió.

Mía era la paz, suya la agonía.

Yo me puse en su piel.

Ella dejó

que hicieran tiras con la mía.

Quise volver

para mostrar mi alegría

mas no pudo ser,

que el dolor de la tristeza

se hace fuerte todavía.

Humano ¿Dónde estás?

Humano.
¿Dónde estás?

No te encuentro
en el amor
y no me quejo.
Me quejo del amor
que no existe.

La culpa no es de uno,
es de todos.

Si te busco,
siempre estás
en la mentira
y no te dejo.
Dejo la mentira
que existe.

La culpa no es de uno,
es de todos.

¿Para qué quejarse
cuando el amor no existe?
Lo indicado
es amarse.

¿Para qué dejarse
y que gobierne la mentira?
Lo adecuado
es liberarse.

La culpa no es de uno,
es de todos.

Sin hacer nada.
¿Dónde está el humano
que resiste?

Sin dar nada.
¿Dónde está el humano
que ama?

¿Dónde estás?
Humano.
¿Dónde estás?

5. Toni

Nada que destacar de los primeros años de vida de Toni. Se presentó en este mundo en medio de una cruel guerra. Llegó antes de tiempo y con un sexo que no era el que esperaban sus padres. Nada que destacar de los siguientes años, salvo la utilización que hacían de ella, obligándola a permanecer en vela, sentada en una silla de madera, vigilando el sueño de la madre durante aquellas noches en las que el padre iba a volver muy tarde a casa.

La vida en aquel terreno, alejado de todo, era monótona y triste. La mejor salida para Toni fue un matrimonio prematuro que fue bendecido con dos hijos a los que podría dedicar el resto de su vida. Una vida que transcurría siempre según lo que se esperaba de ella: cuidar de la casa y de la familia. Era lo que tenía que hacer y lo hacía a la perfección. Jamás recibió de nadie unas palabras de agradecimiento por su dedicación. Solo hacía lo que debía.

La vida, que parece corta cuando nos sonríe, se hace pesada cuando todos los días vienen repletos de monotonía. Monotonía que solo se rompe ante acontecimientos de especial relevancia. Acontecimientos que nos ilusionan porque se abre una posibilidad cambio.

Primero fue el matrimonio de un hijo, que pronto la hizo abuela. Después vino la muerte del marido y la decisión de irse a vivir con el hijo que le quedaba soltero. Cambios que no alteraron en nada su destino: hacer siempre lo que se esperaba de ella; cuidar de la casa y de la familia. Todo parecía que iba a cambiar de verdad cuando el hijo que le quedaba le dio la alegría de que se casaba.

Toni decidió hacer lo que se esperaba de ella. Confiaba en que muy pronto comenzaría a sentir algún cambio. Dejó su habitación para no ser una molestia a la pareja. Se fue, voluntariamente, a la habitación del sótano.

Pero nada en su vida había sido como ella esperaba, y nada cambió entonces. Desde que se bajó al sótano mucho menos. El único cambio que percibía era que ya nadie esperaba nada de ella. Ahora envidiaba, secretamente, la compañía y las atenciones que disfrutaban los perros y los gatos que habían entrado en aquella casa.

Atrapada en el sótano de la vida no quería pedirle a su hijo que la enviara a un asilo. ¿Qué pensarían los vecinos si se le ocurría tomar esa decisión?