Obra de dios u obra de los hombres

(lo de “y/o mujeres” añadido a hombres, como diría un castizo cordobés,es una polliflá; así que pido mil perdones a todas aquellas personas que puedan molestarse por cuestiones de género, pero lo elimino de lenguaje escrito a partir de ahora.)

Cuestión fundamental para mucha gente, cuando nos metemos en estas profundidades, es si dios existe. No hay más remedio que formular la pregunta: ¿Dios existe?

Ahora que estoy muerto no puedo decir que tenga la respuesta. Tengo una respuesta, que es la misma que cuando estaba vivo, que realmente no es una respuesta porque no es ni un sí ni un no. Así que nos adentramos, por este camino, en el mundo de las creencias y de ahí al círculo vicioso, a la pescadilla que se muerde la cola, a lo que sea… menos a dar una respuesta razonada a la pregunta.

Para no entrar de lleno en la evasión, que es lo que estamos acostumbrados desde que nacemos, agarraré el toro por los cuernos; dicho sea sin ánimo de ofender a nadie, tenga la creencia que tenga, y formularé otras preguntas que, una vez muerto, resultan más fáciles de hacer… y de responder, espero.

Veamos… ¿que fue antes, el huevo o la gallina?

¡Qué barbaridad! Cuando nos ponemos a pensar… hay argumentos para todo. Si digo que el huevo, me pillo los dedos y viene solita la pregunta que da al traste con el huevo: Y… ¿quién puso el huevo?

Entonces… la opción que queda es que primero fue… ¡la gallina!

Pero… ¡es curioso! Le doy vueltas y… me pillo los dedos también. ¿A ver qué se puede responder a la pregunta que surge al momento?: Y… ¿como nació la gallina?

¿Qué fue primero, dios o el hombre?

¡Qué curioso! Aquí no ocurre lo mismo que con lo del huevo y la gallina. Si digo que dios, no me pillo los dedos. Y si digo el hombre… tampoco me los pillo. Siempre voy a encontrar respuestas para explicar las dos elecciones, así que me inclinaré por creer en una de ellas o en ninguna, y punto.

Cuando uno está vivo, a veces es una procupación fuerte la opción por la que tomas partido, pero una vez que estás muerto… -como diría el castizo cordobés- …eso es una polliflá. Así que, en mi estado, digo que primero es el hombre y dios es una creación del hombre. Por eso hay tanta diversidad de dioses. Los hombres jamás se han puesto de acuerdo en nada que sea bueno para todos.

Mi muerte, claro está, ha sido obra de los hombres. Y ahora que lo pienso, debo de llevar muerto muchísimo tiempo. Así encajan muchas de las cosas incomprensibles que vengo observando y que no terminaban de cuadrarme. Tiene sentido que cuando llegaba al trabajo y decía buenos días no contestara el saludo ni siquiera el que más alardea siempre de buena educación. Tiene sentido que mi sobrina no me mirara a la cara cuando se encontraba conmigo de frente. Tienen sentido la pena de mi madre y el dolor de mi hermana. Tiene sentido que mi sangre helada circulara con cadenas.

La muerte da sentido a nuestras vidas. O… ¿esto es también una pollifá?

Anuncios

2 comentarios sobre “Obra de dios u obra de los hombres

    1. Sobre eso habría que hablar largo y tendido; pero si quieres que te diga la verdad… yo lo he buscado y no he llegado a encontrarlo.
      Me alegra que te guste el sitio, y que me hayas abierto la puerta del tuyo.
      Feliz domingo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s