MI SANGRE HELADA

Image: tomada de la red
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Mil silencios te gritan
y tú ya no te enteras
de qué es lo que provoca
nuestro dolor.

No oyes
los ayes
de nuestras almas rotas.

No ves
las lágrimas
que no manan
de nuestros ojos secos.

No sientes
los latidos
de nuestro pobre corazón.

Tú, mi sangre helada,
no recuerdas quién eres
y tu dolor no es tuyo
y ya no crees en nada…

No sabes distinguir
el reluciente brillo
del amor,
de la oscuridad mísera
de la mentira
que te dan
como verdad.

Imagen: tomada de la red
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Y ahí tenéis (21)
https://donovanrocester.wordpress.com/2014/12/18/la-santa-tragedia/

Viaje a la cara oculta: LA REALIDAD O EL SISTEMA

https://grojol.wordpress.com/2012/11/

MI SANGRE HELADA – (c) -grojol

 

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27 comentarios sobre “MI SANGRE HELADA

    1. El dolor, amiga Leha, también es parte de la vida.
      Lo lamentable es que, a veces, nosotros mismos -los humanos- lo generamos, lo empaquetamos y lo distribuimos sin ninguna razón aparente.
      Me alegra tu visita.
      Un abrazo y un beso

    1. Sin duda, Marcial. El dolor forma parte de nuestras vidas, pero, afortunadamente, tenemos recursos para mitigarlo; como esa luz… esa esperanza… esos maravillosos encuentros, en el camino, de caminantes que saben captarlo y serenarlo con palabras cargadas de comprensión y amabilidad. ¡Muchas gracias!
      Un fuerte abrazo, amigo mío.

  1. Se me acaba de helar la sangre, amigo mío, aunque la tuya… las pequeñas cosas me dicen que de helada no tiene nada. Por si acaso, solo por precaución, un abrazo calentico.

    1. Se agradece ese abrazo calentico. Ahora tendré que enviarte unos cuantos como ése, porque no quisiera ser yo el causante de ningún desastre en tus venas.
      La expresión de nuestros pesares es un remedio para aligerar nuestra mochila de preocupaciones, pero no puede ser para transferirlas. ¡Eso no!
      Gracias, amiga, por ese abrazo mágico.
      Dos abrazos calenticos para ti.

    1. Muy agradecido por tus amables palabras.
      Te envío, urgentemente, el remedio que una buena amiga ha usado, con éxito, para superar la helada:
      Un abrazo calentico

    1. Muchas gracias, Silvia.
      Tus palabras ayudan a acomodar el peso de una carga que, con diferentes intensidades, todos llevamos alguna vez en nuestra vida.
      Un abrazo y un beso

    1. Pues… muchas gracias, Sara. Solo con eso me haces muy feliz, porque eso… es mucho: es compañía, es comprensión… y eso, alivia el dolor.
      Un abrazo y un beso

    1. Muchas gracias, Vero, por ese colorido abrazo.
      La expresión de ciertos sentimientos contribuyen a aliviar pesos propios, pero no quisiera que tuvieran el efecto de restarle ni un gramo a alegrías tan vivas como la que es habitual en ti.
      Perdona mi espesura.. ¿Me puedes repetir la pregunta? Jeje
      Abrazo colorido y beso

    1. Así es la vida, amigo mío. Afortunadamente, la expresión de los sentimientos nos aligera mucho el peso.
      Un fuerte abrazo
      (Por cierto. continúo sin poder entrar en tu blog directamente. Sólo puedo hacerlo a través del lector) -A ver si aquí también sirve la expresión para el desbloqueo, jeje-

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