Los días que nos llegan

Los días que nos llegan son días parecidos, muy iguales, muy poco cómodos para ser vividos. Llegan con abundancia de lo innecesario y con escasez de lo principal. Llegan con presión desbocada, con demasiada velocidad, con incertidumbres desbordantes y con ningunas ganas de permitir un respiro para poner atención a lo que de verdad importa, a lo principal, a lo necesario.

En esta vorágine es claro que lo que más se valora es la posesión de, precisamente, lo que se nos presenta, minuto a minuto, como importante; aunque no sirva, en realidad, para que podamos vivir mejor nuestros días: somos conducidos hacia necesidades que no son tales; se nos invita a tener, cada vez más y con todas las facilidades, cueste lo que cueste; se nos quiere activos dentro de un orden: sin posibilidad de pasarse de lo que marca lo establecido para los días que nos van llegando, sin pasarse de lo que espera “no-se-sabe-quien” (ley, dios, mercado, patria, globalización…).

Y… ¿qué hay de lo principal?

¿Estamos dispuestos a preguntarnos, en serio, que es lo principal en nuestros días? ¿Si fuera así, si estuviéramos dispuestos, tenemos capacidad suficiente para no caer en falso testimonio al responder la pregunta?

Quizá muy pronto -nuestros hijos, nuestros nietos, nuestros biznietos…- no necesiten siquiera hacerse esta clase de preguntas. Quizá, cuando se enfrenten a sus días, no haya suficiente aire fresco para todos. Y quizá la actual invitación permanente a tener más y mejor tenga que ser relevada por otra.

Quizá, antes de lo que esperamos, no haya necesidad de hacer desplazamientos de unas tierras hostiles y estériles hacia otras con mejores posibilidades; porque todas las tierras del planeta se hayan vuelto estériles y hostiles. Y quizá la invitación  a tener más y mejor se tenga que transformar: invitación permanente para potenciar las capacidades para ser humanos.

¿Tendremos que esperar a ese extremo?

Tic, tac, tic, tac, tic, tac…

Anuncios

4 comentarios sobre “Los días que nos llegan

  1. No podemos bajarnos del carro del consumismo, de la tecnología que nos invade y nos engancha, de los préstamos que nos atrapan de por vida…
    No sé, yo estoy un poco harta de las palabras, que se las lleva el viento, que solo sirven para hacernos creer a nosotros mismos que nos preocupamos por las injusticias, pero que al fin y al cabo no nos llevan a poner remedio.
    No son las palabras sino los hechos los que solucionan los problemas, y hay muy pocas personas que pasen de las palabras a los hechos (yo no puedo contarme entre ellas porque soy una maldita perezoza).
    “Lo principal” ¿qué es lo principal? La mayoría parece ser que lo único que desean es tener mucho dinero y mucho poder y calentarse la cabeza lo menos posible.
    Siempre ha sido así.

    Le gusta a 1 persona

    1. Quiero empezar diciéndote que me gusta este comentario tuyo. Para responder te pediría que escribas “Lo que importa” en el apartado “Buscar”, ahí creo que coincido con tu opinión sobre las palabras y respondo a lo que me parece que es lo principal, es decir, lo que importa.
      Con lo de que no podemos bajarnos del carro… no te voy a decir que no tienes razón, es lo que piensa la mayoría de la gente, pero ese carro no es sostenible y lo saben los que lo conducen. Esa mayoría que, como muy bien dices, no pasa de las palabras a los hechos; es la que puede HACER algo. Puede empezar por dejar de usar las palabras solo para evadirse o para quejarse. Puede ir pensando en que lo que importa no es, precisamente, dejarse atrapar para toda la vida sin posibilidad de rectificar.
      Un saludo, mujer bajo la luna. Gracias por tu comentario.

      Me gusta

  2. Ojalá fuera suficiente con el pensamiento positivo, que, por otra parte, no está de más; pero no me parece suficiente. Hace falta que lo que hacemos la mayor parte de los humanos sea también positivo. Ahí creo que tenemos mucho que mejorar, y el tiempo no juega a nuestro favor. Quiero ser positivo y pensar que lo tenemos, pero… tic, tac, tic, tac…
    Muchas gracias a ti, Isabel.
    Un abrazo grande.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.