Los espectadores

Continúo reflexionando sobre nosotros, los humanos. Seres capacitados para lo bueno y para lo malo. 

Capaces de magníficas creaciones, en potencia beneficiosas para todos, pero susceptibles, si se tercia, de ser utilizadas en beneficio de una ínfima minoría (aquella parte de la humanidad que suele autoproclamar su superioridad y trata de obtener ventaja ante cualquier competidor o intenta someter a los que considera de inferior categoría). 

Capaces también de destruir sus propias creaciones para liberarse de los sometimientos a los que se ven abocados por las vicisitudes de tantas y tantas manipulaciones.

Lamentablemente, existe una gran multitud de humanos que han sido preparados para sentirse incapaces. Casi todos los conocemos bien porque solemos pasar demasiado tiempo entre ellos: somos los espectadores.

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