… y todo marcha

 

No pueden ser forzados. Necesitan libertad para ser verdaderos, para ser útiles, para ser…

Quien manipula los mata.

Y esos humanos, hambrientos de no sé qué, pretenden que creamos sus patrañas. Nos toman por tontos. Piensan que nosotros somos los ignorantes. Y son ellos los que no saben proteger lo más valioso. Son ellos los que insultan con solo creerse en posesión de la verdad, en posesión de la más alta inteligencia.

¡Basta ya! ¡No queremos violencia!

Diálogo y amor… y todo marcha.

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Quiero vida

Quiero sentirme, entre otros, humano;

y vivir la alegría de ser, aunque otros se opongan.

Quiero sentirme hijo y hermano, 

aunque ellas se acojan 

a que yo soy el malo.

¡Quiero paz!

 

Quiero que mis ojos puedan ver

lo más bueno que ofrece la vida

y procuro no evitar que se vayan 

a husmear las alfombras 

de tanto palacio.

¡Quiero justicia!

 

Quiero que mis oídos quieran oír 

los mejores adagios del mundo,

y procuro que lleguen a ellos 

los ayes que desgarran las bocas 

de tanto perseguido.

¡Quiero libertad!

 

Quiero que mi nariz pueda oler 

los aromas de los campos floridos,

y procuro que huela el espanto 

de tanto muerto que muestran 

más de mil mediterráneos.

¡Quiero vida!

 

Quiero que mi boca elija gustar 

el sabor de la miel de incansables obreras,

y procuro evitar que se metan en ella 

tanto zángano

y tantas moscas groseras.

¡Quiero dignidad!

 

Quiero que mi piel busque siempre otra piel

y sentir la verdad de otro ser en mi ser,

y procuro afrontar las garras afiladas

de tanto egoísmo 

que destruye y que nada más quiere ver.

¡Quiero amor!

 

Dicen que querer es poder… 

y es mentira. 

No quiero el poder que elimina lo que tiene sentido.

No quiero el poder que complica la vida.

No quiero el poder que contamina el mar y el camino.

 

No quiero el poder que gobierna la desidia

y encarcela, de forma miserable,

las clamorosas verdades.

No quiero el poder que más margina;

ese que se siente, sin serlo, indispensable.

 

No quiero palacios ni encubridoras alfombras 

ni perseguidos por pedir libertad en la vida.

No quiero muertos en las aguas 

ni en las tierras

ni zánganos ni moscas groseras

ni poderes egoístas.

 

Quiero. 

¡Quiero!

¡Quiero… paz!

¡Quiero… justicia!

¡Quiero… libertad!

¡Quiero… vida!

¡Quiero… dignidad!

¡Quiero… amor!

 

Quiero.

¡Quiero!

¡Quiero vida!

 

Quiero vida.

¡Qué más quisiera!

Nunca ya volverá a venir la primavera
como venía antes,
cuando aún estaba intacto el manantial
y el sol y la tierra… y el amor.

¡Qué más quisiera!
Que volviera a venir aquella
y, como antes, ella distinguiera
entre tanta mentira, la verdad.

Nunca ya volverá a ser como antes.
aunque la verdad viera;
porque no están limpios sus ojos
negados a la luz y a la razón.

¡Qué más quisiera!
Que volviera a latir su corazón
como antes de entregarse al desamor
lo hiciera.

Ya no me volverá a influir su queja terca
ni su reiterado desdén ni su insistencia…
Lo que creyó lejos, estuvo siempre cerca;
mas eligió hacer infinita la ausencia.

¡Qué más quisiera!
No haber sido rechazado, despreciado,
señalado por la indecencia
de quien finalmente más ha perdido que ha ganado.

Nunca volveré a ser como antes
de haber sido castigado sin motivo.
Ya siempre seremos seres distantes,
rotundamente rotos: sin contigo… sin conmigo.

¡Qué más quisiera!
Que ella decidiera deshacer tantos entuertos
y que pudiera ver resucitados
los hijos que decidió un día dar por muertos.

Nunca ya volverá a venir la primavera
como venía antes,
cuando aún estaba intacto el manantial
y el sol y la tierra… y el amor.

¡Padre! ¡Qué más quisiera!

Quince mil días…

Pronto se cumplirán

quince mil días…

Parece que fue ayer

cuando empezamos.

 

Veo el peso que cargas

con tus dos manos

mientras que lo descargas

de otros humanos.

 

Me gusta caminar

nuestro camino

y el amor que usamos.

 

Sé que tus pasos firmes

hacen firmes mis pasos.

Sé que tú no te rindes

aunque tragues mil sapos.

 

Conozco tu entrega

a cambio de nada.

Reconozco tu brega

aunque te veas agotada.

 

Me gusta caminar

nuestro camino

contigo al lado.

 

Tú me haces sentir

la alegría de vivir

con un ser humano.

Un ser que lo da todo

sin nada a cambio.

 

Pronto se cumplirán

quince mil días…

Parece que fue ayer

cuando empezamos.

 

Me gusta caminar

nuestro camino

contigo al lado.