¡Qué más quisiera!

Nunca ya volverá a venir la primavera
como venía antes,
cuando aún estaba intacto el manantial
y el sol y la tierra… y el amor.

¡Qué más quisiera!
Que volviera a venir aquella
y, como antes, ella distinguiera
entre tanta mentira, la verdad.

Nunca ya volverá a ser como antes.
aunque la verdad viera;
porque no están limpios sus ojos
negados a la luz y a la razón.

¡Qué más quisiera!
Que volviera a latir su corazón
como antes de entregarse al desamor
lo hiciera.

Ya no me volverá a influir su queja terca
ni su reiterado desdén ni su insistencia…
Lo que creyó lejos, estuvo siempre cerca;
mas eligió hacer infinita la ausencia.

¡Qué más quisiera!
No haber sido rechazado, despreciado,
señalado por la indecencia
de quien finalmente más ha perdido que ha ganado.

Nunca volveré a ser como antes
de haber sido castigado sin motivo.
Ya siempre seremos seres distantes,
rotundamente rotos: sin contigo… sin conmigo.

¡Qué más quisiera!
Que ella decidiera deshacer tantos entuertos
y que pudiera ver resucitados
los hijos que decidió un día dar por muertos.

Nunca ya volverá a venir la primavera
como venía antes,
cuando aún estaba intacto el manantial
y el sol y la tierra… y el amor.

¡Padre! ¡Qué más quisiera!

Quince mil días…

Pronto se cumplirán

quince mil días…

Parece que fue ayer

cuando empezamos.

 

Veo el peso que cargas

con tus dos manos

mientras que lo descargas

de otros humanos.

 

Me gusta caminar

nuestro camino

y el amor que usamos.

 

Sé que tus pasos firmes

hacen firmes mis pasos.

Sé que tú no te rindes

aunque tragues mil sapos.

 

Conozco tu entrega

a cambio de nada.

Reconozco tu brega

aunque te veas agotada.

 

Me gusta caminar

nuestro camino

contigo al lado.

 

Tú me haces sentir

la alegría de vivir

con un ser humano.

Un ser que lo da todo

sin nada a cambio.

 

Pronto se cumplirán

quince mil días…

Parece que fue ayer

cuando empezamos.

 

Me gusta caminar

nuestro camino

contigo al lado.

No al amor que no es

No al amor que no es.

Al que sabe que influye

en mi vida

y me tiene

y me domina

y siempre me hiere

y nunca me quiere.

 

No al amor que no es.

Al amor exigente

que me niega

y desprecia

porque ya no puede

someterme

a la misma destrucción.

 

Puedo decir basta…

a ese amor que no es.

 

¡Basta al amor influyente!

-que siempre es hiriente-

 

¡Basta al amor exigente!

-que me quiere diferente-

 

¡Basta al amor que desprecia!

-que solo tiene indiferencia-

 

¡Basta al amor que destruye!

-que difunde las patrañas que construye-

Humano ¿Dónde estás?

Humano.
¿Dónde estás?

No te encuentro
en el amor
y no me quejo.
Me quejo del amor
que no existe.

La culpa no es de uno,
es de todos.

Si te busco,
siempre estás
en la mentira
y no te dejo.
Dejo la mentira
que existe.

La culpa no es de uno,
es de todos.

¿Para qué quejarse
cuando el amor no existe?
Lo indicado
es amarse.

¿Para qué dejarse
y que gobierne la mentira?
Lo adecuado
es liberarse.

La culpa no es de uno,
es de todos.

Sin hacer nada.
¿Dónde está el humano
que resiste?

Sin dar nada.
¿Dónde está el humano
que ama?

¿Dónde estás?
Humano.
¿Dónde estás?