Alergias y no

La alergia… es una respuesta anormal del sistema inmune […] Descartar las alergias es tan importante como confirmar su existencia, para limitar tanto las medidas de evitación como preocupaciones e impactos sociales negativos innecesarios.”

                                                  es.m.wikipedia.org

¿Mi propio cuerpo se deja manipular,

me ignora… y me ataca?

¡Es alergia muy seria!

¿Para defenderse de qué?

 

¿En mi propia familia alguien se deja manipular,

me ignora…  me atraca?

¡Es alergia y miseria!

¿Para qué defenderse?

 

¿Algunos seres queridos se dejan manipular,

me ignoran… me rechazan?

¡Es alergia de serie!

¿Pero… alegría?

 

¡Descubrí el agente causante!

 

¿Hay humanos que se dejan manipular,

ignoran… atacan, atracan, rechazan a otros…?

¡No! ¡No es alergia!

¡Es lo peor de lo peor!

 

No podemos dejar que nos manipulen,

ni ignorar… que se ataca, 

se atraca,

se rechaza a seres humanos, 

cada día.

¡No es motivo de alegría!

Todos en peligro estamos

y no es nuestro silencio 

lo que nos salvaría.

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Rupturas y sentimientos

Porque somos humanos podemos pasarnos la vida entera dándole vueltas a lo que ocurrió y no tenía que haber ocurrido, según nuestro particular entender. Es posible que esa manera de proceder no sea saludable, pero me parece que es demasiado frecuente entre nosotros.

El asunto se hace especialmente doloroso cuando lo que ha sucedido supone la ruptura de una relación. Se añade un plus de dolor si la ruptura no fue producto de un consenso más a menos “amigable”, si no hubo un sincero diálogo, si existió premeditación por una parte y el consecuente “no-sé-como-afrontar-lo-que-se-me-viene-encima” por la otra. 

En casos complicados se van sumando puntos en esa fatídica escala, según hayan sido las circunstancias que acompañaron a los componentes de la relación rota: el roce, el parentesco, la antigüedad, la admiración, la dependencia, la entrega, el egoísmo, la premeditación, el sometimiento, el número…

El dolor no se reparte de la misma manera en todos los sujetos de una ruptura. Depende del peso del compromiso, del valor real de la apuesta inicial, del grado de generosidad…

Unos, los “ingenieros” de la operación, posiblemente se tomaron su tiempo y decidieron el momento de la notificación de “su” liberación. Otros, los “sorprendidos”, con toda seguridad se encontraron, de sopetón, con esa gran ola que deshacía la estabilidad de su mundo y se resistieron a creer que estaba ocurriendo lo que estaba ocurriendo.

Una ruptura se produce en una relación que ha gozado de un tiempo y de unos sentimientos compartidos, al menos en teoría. Se suele suponer que se trata siempre de una pareja que, además de tiempo y sentimientos, han compartido sexo como ingrediente fundamental; pero no es así necesariamente. Existen infinidad de relaciones rotas por intereses contrapuestos entre miembros de una misma sociedad, de una misma familia: padres, hijos, hermanos, pueblos, países… 

Entre aquellas tiene relativa importancia, es verdad, desde su génesis hasta su desenlace, el sexo y, en bastantes ocasiones, la aparición de una tercera persona. Entre las demás, la génesis suele estar, más o menos explícitamente, en el dinero. Y en ambas el desenlace viene con un común denominador: la ausencia de diálogo y la explosión de un súbito interés que ya no admite demora.

En todas es posible la aparición de un “argumentario” de justificación, desde la “ingeniería” de la operación, que suele tratar de dar explicaciones a lo que, generalmente, no tiene más que una explicación: la decisión unilateral de independencia porque sí y punto. Desde la otra parte, la sorpresa suele traer consigo infinidad de sentimientos negativos y mucho dolor. Pero lo fundamental, para entender el desenlace, es que el diálogo no existe ya y quizá llevaba tiempo arrinconado.

Todos somos humanos. Todos tenemos sentimientos. Pero no todos somos iguales… ni en responsabilidades…  ni en dolores… ni en sentimientos… ni en intereses.

Algunos podemos pasarnos la vida entera dándole vueltas a lo que ocurrió, y no tenía que haber ocurrido, pero no sería bueno dejarse caer en el resentimiento ni en el rencor…                                                                                                         Otros, desde su desprecio desmedido y su pretendida superioridad, pueden permanecer impasibles, sin señales de dolor, sin asumir ningún tipo de responsabilidad… pretendidamente libres…

Lo ocurrido en una ruptura es parte de la vida y es preciso saber reponerse para que aquello no suponga un lastre para continuar viviendo.

Solo el diálogo nos permite afirmar que somos humanos. Pero… dos no dialogan si uno no quiere.

LLEGUÉ, VI, VIVIENDO ESTOY…

 

Imagen: tomada de la red
Imagen: tomada de la red

Llegué,
indefenso e ignorante,
tras una cruel guerra
entre hermanos
-es que así son
las guerras todas-
y crecí en la ignorancia
-que no era buena,
pero guardaba amor
y sentimiento-
y en la dulzura inmensa
de la amarga pobreza.

Vi,
la tristeza
de gentes oprimidas
entre ahogados recuerdos,
entre lágrimas escondidas
por vidas secuestradas,
por vidas suprimidas
sin motivo…

Viviendo estoy…
entre humanos
que persisten
en vivir en la ignorancia,
mientras piensan
que necesitan nadar en la abundancia,
y que creen que una vez vencieron
-se equivocan,
que no vencieron nada-
y continúan
-ignorantes-
esperando otra cruzada.

¿Seremos tan desalmados que no nos importe que se repita la historia?

El país al que llegué (en la prensa del día)

“Primera plana” (7-7-1954) en “ABC” de Madrid: pagina en pdf.

“Significativo homenaje” (7-7-1954) en “La Vanguardia” de Barcelona:

“EN EL 18 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE CALVO SOTELO
Su santa intolerancia (la negrita es mía)
«Nuestra arrogancia previsora, apriorística, ínspirada en la fe y no en el despecho, nos ha preservado de todo acatamiento a la República, y de reverenciar sus jerarquías, y de convivir con sus instituciones, y de formar en sus cuadros de mando y de saludar su enseña tricolor, secuestradora de la vieja bandera de la Patria.»
(Del discurso de Calvo Sotelo en el Palace Hotel, de Madrid, el 12 de enero de 1936, con ocasión del homenaje nacional a las minorías monárquicas de las Cortes.)”

Puedes consultar esos mismos periódicos hoy, o cualquier día: ¡La misma santidad!

Y ahí tenéis (22)
https://laluznobasta.wordpress.com/2015/01/23/leer-a-wallace/
Y ahí tenéis (23)
http://lamaripoval.com/2015/01/25/regresion-imperiosa/

Viaje a la cara oculta: “Ya va siendo hora…”

https://grojol.wordpress.com/2012/10/28/ya-va-siendo-hora/


LLEGUÉ, VI,VIVIENDO ESTOY… – (c) – grojol

 

ESPERA O ENTREGA

ESPERA O ENTREGA
Imagen: grojol

 

En los últimos tiempos me ha dado por observar, con una pizca más de interés y profundidad de lo que lo venía haciendo habitualmente, lo que estas crisis del sistema están consiguiendo: observo como se reivindica la educación, la sanidad, la política, el amor… y todo lo que sea reivindicable, desde una perspectiva, llamémosle -con bastante generosidad- egocentrista.
Todo, absolutamente todo, tiene que continuar estando diseñado para “nuestro” disfrute, para “nuestro” beneficio propio y… si no es así, ¡maldita sea!, no podemos estar conformes y… exigimos con vehemencia -casi siempre de boquilla-, o esperamos… que alguien o algo, o el tiempo o el dios-que-debe-estar-a-“nuestro”-lado-que-para-eso-es-“nuestro”, haga lo que tenga que hacer para que lo que me corresponda -colegios, profes, hospitales, doctores, políticos, to-do-to-do-to-dooo… porfa, porfa, porfaaa…- vuelva a ser -si alguna vez lo fue- lo mejor de lo mejor.
¡Estamos dispuestos a tooodooo! ¡A-To-Do!…
Menos a la entrega personal de una pequeñísima parte “nuestra”, de nuestro tiempo, que es como entregar un poquito de nuestro yo, para que ese “nosotros” signifique, de verdad, nosotros: NO-SO-TROS.
Y es que no nos damos cuenta de que, en realidad, estamos… perdidos en el camino, paralizados por el miedo y dejando que nos lleve esa corriente -fuerza incontrolada- a donde quiera llevarnos -¡qué más da!- porque en el primero que no confiamos es en ese yo nuestro, en nosotros mismos, en nuestras propias posibilidades… y nos aferramos a que sean otros… los que hagan algo… con nuestro voto… ¡claro!
¡No! No es suficiente con esperar a que sean otros los que nos salven…

Espera o Entrega (2)
Imagen: grojol


“Vamos, elige tu camino, y suceda lo que suceda, triunfe o fracase tu obra ¡no importa! cuando piensas en un trabajo ve derecho y no temas; entrega tu juventud y no la ahorres.”
Nikos Kazantzakis


Y ahí tenéis (6)
http://elcuadernodeclara.wordpress.com/2014/09/30/nada/

Viaje a la cara oculta (Regreso al pasado: otra vez las cavernas para salvar la humanidad)
http://wp.me/p1Bx0Z-1o



ESPERA O ENTREGA – (c) – grojol