LLEGUÉ, VI, VIVIENDO ESTOY…

 

Imagen: tomada de la red
Imagen: tomada de la red

Llegué,
indefenso e ignorante,
tras una cruel guerra
entre hermanos
-es que así son
las guerras todas-
y crecí en la ignorancia
-que no era buena,
pero guardaba amor
y sentimiento-
y en la dulzura inmensa
de la amarga pobreza.

Vi,
la tristeza
de gentes oprimidas
entre ahogados recuerdos,
entre lágrimas escondidas
por vidas secuestradas,
por vidas suprimidas
sin motivo…

Viviendo estoy…
entre humanos
que persisten
en vivir en la ignorancia,
mientras piensan
que necesitan nadar en la abundancia,
y que creen que una vez vencieron
-se equivocan,
que no vencieron nada-
y continúan
-ignorantes-
esperando otra cruzada.

¿Seremos tan desalmados que no nos importe que se repita la historia?

El país al que llegué (en la prensa del día)

“Primera plana” (7-7-1954) en “ABC” de Madrid: pagina en pdf.

“Significativo homenaje” (7-7-1954) en “La Vanguardia” de Barcelona:

“EN EL 18 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE CALVO SOTELO
Su santa intolerancia (la negrita es mía)
«Nuestra arrogancia previsora, apriorística, ínspirada en la fe y no en el despecho, nos ha preservado de todo acatamiento a la República, y de reverenciar sus jerarquías, y de convivir con sus instituciones, y de formar en sus cuadros de mando y de saludar su enseña tricolor, secuestradora de la vieja bandera de la Patria.»
(Del discurso de Calvo Sotelo en el Palace Hotel, de Madrid, el 12 de enero de 1936, con ocasión del homenaje nacional a las minorías monárquicas de las Cortes.)”

Puedes consultar esos mismos periódicos hoy, o cualquier día: ¡La misma santidad!

Y ahí tenéis (22)
https://laluznobasta.wordpress.com/2015/01/23/leer-a-wallace/
Y ahí tenéis (23)
http://lamaripoval.com/2015/01/25/regresion-imperiosa/

Viaje a la cara oculta: “Ya va siendo hora…”

https://grojol.wordpress.com/2012/10/28/ya-va-siendo-hora/


LLEGUÉ, VI,VIVIENDO ESTOY… – (c) – grojol

 

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¡ALEGRÍA?

Imagen: tomada de la red
Imagen: tomada de la red

¡ALEGRÍA?

A uno le gustaría mostrarse más alegre en estas fechas en las que la felicidad inunda, de oficio, nuestros corazones. Le gustaría, pero no puede. No puede entender esta muestra oficial de satisfacción cuando la tozuda realidad continúa mostrando todas sus caras y, muchas de ellas, no tienen motivos para la alegría y la celebración.

Dejemos a un lado la búsqueda de culpables de que esta realidad sea como una lotería que siempre favorezce a unos pocos, solamente, y casi siempre a los mismos. Olvidemos, si es preciso, a quienes han perdido algo que hasta hace poco poseían -trabajo, vivienda, derechos, dignidad, salud…- y, puestos a olvidar, olvidemos a todos aquellos que no han podido perder nada porque nada tenían que perder -desde los que nunca tuvieron trabajo hasta los que nunca tuvieron salud…-.

¿Qué nos queda?

¡Alegría?

La alegría de no considerarnos responsables de los millones de tristes realidades en el mundo.
La alegría de disponer de esa maravillosa capacidad de poder dejar a un lado aquello que no nos toca de lleno.
La alegría de no ir a buscar una vida nueva a otro país lejano.
La alegría de no tener que estar esperando a que se cumpla la Ley, con un grado de discapacidad reconocido del ochenta y siete por ciento.
La alegría de otorgar el valor que no tiene al dinero y al poder,
La alegría de no sufrir, directamente en la piel, el golpe de lo inhumano, de lo injusto, de lo irracional.

¿Alegría?

Alegría para todos.
Feliz Navidad.

Feliz%20Navidad


Y ahí tenéis (18)
http://literariedad.co/2013/05/18/se-llama-poesia-todo-aquello-que-cierra-la-puerta-a-los-imbeciles/

Y ahí tenéis (19)
https://debarbasyboinas.wordpress.com/2014/11/30/aprovecha-el-momento/


¡ALEGRÍA? – (c) – grojol

DESENCUENTRO ABSOLUTO

Inaki Miranda - "Desencuentro"- Collage/Acrylic-
htpp://inakimiranda.com/ – “Desencuentro”- Collage/Acrylic

 

Empujaba su soledad igual que lo hacía con el carrito azul de su habitual supermercado. Y como todo hábito profundamente arraigado, ambos empujes los hacía automáticamente y sin esfuerzo alguno. Mientras empujaba, trataba, siempre, de dejar la mente en blanco para descansar, por un momento, de dar más vueltas a algo tan trillado.

Cogió, mecánicamente, el papelito para el turno de la pescadería y se dispuso a echar una ojeada de inspección en busca de algún capricho fresco y asequible. De pronto; al levantar la mirada de la descomunal boca de rape que, hasta el momento, era el candidato número uno para el capricho del fin de semana; la relajación que los automatismos de empuje le habían proporcionado en los últimos meses se hizo añicos. Igual que aquella copa de cristal de Bohemia que, hace ya tantos años, le vino a confirmar que lo que él -el que, a pesar de todo, sería el padre de su hijo- bebía; era para compensar lo que no vivía.

¡Acababa de ver al demonio en la pescadería! El aire le faltaba igual que cuando sufría los ataques de alergia, pero ahora, en pleno inicio del otoño, no estaba preparada para combatir dolencias propias de la primavera. Y… ningún aerosol estaría preparado para contrarrestrarla a ella, su odiada rival, la causante de todos sus males.

Empujó el carro por el pasillo más próximo y, con mirada de torero hacia el tendido, se alejó pausadamente, sin sobresaltos, sin mostrar su contrarieadad; como solía mostrarse ella: señora, estirada y sin sonrisa; en dirección a la salida sin compra. Ya pagaría alguien por la insoportable contrariedad que estaba intentando superar, como siempre, sola.

Pero… ¡Qué cruel resulta, a veces, una carambola del destino!

Esa mirada torera, de aparente superioridad, sufre una súbita transformación que hubiera resultado incomprensible un segundo antes; los ojos se abren más allá de sus posibilidades físicas y se tornan incrédulos; como si un toro bravo hubiera sorteado todas las barreras y se hubiera plantado, de improviso, ante el desarmado espada que abandonaba la arena con las manos vacías.

¡Era él! ¡Él! Era él, el que empuja un ridículo carrito azul,  el que se aproximaba, embobado, mirando hacía la pescadería, buscándola a ella. Sí a ella, al demonio.

Mientras se cruzaban los carritos, intentó recuperar la compostura, pero fue incapaz…  al comprobar que él la miraba a la cara y le buscaba los ojos. Ella no pudo resisirlo… la cabeza se inclinó y sus ojos, sin poder remediarlo, se clavaron en el suelo.

Desencuentro absoluto
Imagen: grojol

Las decepciones tienen eso…
…………….
En el siguiente enlace: http://espacioaureo.wordpress.com/2014/06/11/y-de-eso/ encontrarás un magnífico poema. La primera vez que lo leí me atrapó y yo lo atrapé a él. Ahora lo quiero mostrar aquí porque complementa este ocasional DESENCUENTRO y ofrece una salida digna a todos los demás.

¡Gracias ESPRAMI!

…………….


DESENCUENTRO ABSOLUTO -(c) -grojol

¿Vas a esperar más?

Hay que actuar ya

.

Cuando nada va bien…

cuando piensas

que nadie es tu nombre…

cuando eres invisible…

.

¡Cómo pesa la vida…

… y qué fácil sería

dar un salto y volar!

.

Está el miedo acechando,

en tu sombra metido,

y no deja que mires

a quien tienes detrás…

y no sabes si piensa

si su nombre es nadie,

si se siente invisible

o si piensa en volar…

.

Los que dicen que saben…

dicen que hay que esperar,

que ya viene un futuro

con su vuelo virtual…

…y te exigen silencio

y te piden que aguantes…

que el futuro ya viene;

solo cabe esperar.

.

Mas con miedo y silencio

no se alcanza el futuro;

te lo traen…

los que dicen que saben,

los que quieren que esperes,

los que piden que aguantes.

.

El futuro que quieres…

no hay que hacerlo esperar

ni dejar que lo traigan

los que mandan callar

mientras venden lo nuestro

y nos mienten

y humillan

y nos quieren liquidar.

.

¿Vas a esperar más?

.