Esta boca es mía

Después de tanto tiempo sin decir “esta boca es mía” (las circunstancias que, siempre que nos superan, terminan por invitarnos a reaccionar) va siendo hora de volver a hacer camino, de reponerse, de atreverse… (como magistralmente sugería Vicente Aleixandre en ‘Historia del corazón’ – “En la Plaza”) …a entrar de nuevo…

“…
Entra en el torrente que te reclama y allí sé tú mismo.
¡Oh pequeño corazón diminuto, corazón que quiere latir
para ser él también el unánime corazón que le alcanza!”

 

Ya sé que es tarde para el reencuentro con algunos. Me pesa mucho la sola idea de haberlos perdido para siempre. Otros pequeños corazones han sufrido, no lo dudo, y quizá otros estarán sufriendo más que yo he sufrido.

Es el camino. El camino que hacemos paso a paso. El camino que nos hace a nosotros. El camino que nos transforma haciéndonos parte de algo más grande… ese corazón unánime que nos alcanza.

¡Aquí estoy!

Esta boca es mía.

 

 

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